sábado, 9 de junio de 2012

Don't ask me why.

No me preguntes por qué. Por qué espero especialmente ese día a la semana para verte. Ni por qué paso horas pensando en el momento. No me preguntes por qué. Por qué me sonrojo cuando apenas sé quien eres. Para querer no hace falta conocerte. Lo aprendí hace tiempo. No hace falta nada más que tu sonrisa al azar y tu mirada distraída. Tu boca diciendo mi nombre. Y mi cabeza flotando en el vacío entre tus pensamientos y la huida. Esto es estúpido. Pero si no queremos parecer estúpidos no merecemos amar.