lunes, 20 de abril de 2015

20/4

Quisiera un abrazo y poder hablar de cómo me siento...
-¿Y cómo te sientes?
No quiero hablar de eso, blogger.

miércoles, 15 de abril de 2015

15/4/15

Heeeeey, just before the day ends... Happy birthday, Azu. And that's basically all. And an advice: you need a break of real life, you need to taste the tough life, take the chance. Remember the cookie: you will be given a chance to improve your skills, don't turn it down.

sábado, 4 de abril de 2015

4/4

Just because I believe it was a weird dream and I want to write it down before I forget it...

Soñé que estaba en Rusia. Y que me separaba una corta de desde allí a Alaska (Como si fuese Groenlandia y Canadá). Soñé que estaba en un playa, donde muchos rusos se bañaban como si estuviesen en el trópico. El agua debía de estar helada, pero incluso me encontré a mí misma dentro de ella en bikini. Y se podía ver la costa de Alaska, llena de chozas y kioskos de vendedores, muy a la mexicana honestamente. E intenté nadar hasta aquella costa. Pero yo no estaba sola en aquel viaje a Rusia, y mis acompañantes (que en este momento no sé quienes eran) me encontraron intentando escabullirme de ilegal y me pidieron que me detuviera, puesto que entre los rusos que disfrutaban la playa y la costo de Alaska habia un trecho de agua, ee lo que recuerdo un color verdusco/negruzco, que los locales conocían como un arrecife venenoso que impedía el cruce de inmigrantes. El sueño se perdió ahí. Y luego aparecí en un auto junto a mis acompañantes y nuestro anfitrión en camino al apartamento donde nos quedaríamos en nuestra visita. Recuerdo haber llamado a mi madre, y luego haberme encontrado en un apartamento blanco y deprimente, medio vacío, gastado y viejo, con dos baños con poca privacidad, cada uno específico para un género. El apartamento era un penthouse en lo alto de un edificio muy alto. Tenía dos pisos y recuerdo haber dicho lo genial que era poder conseguir el penthouse donde podrías sentirte como si fuese una casa y no apartamento. Entonces salimos a un pequeño patio a través de una puerta junto a las escaleras que llevaban al segundo piso (que sigue siendo un secreto porque nunca lo vi) y vimos dos paredes que señalaban el final rodeando un portón de rejas, por el cuál podías ver la gran caída hasta abajo, y podías sentir la gravedad inclinando el patio para hacer caer a través del portón. Y entonces vimos uno de los más extraños objetos para ser encontrado en un penthouse de un edificio tan alto: una camioneta vieja y destartalada, estacionada en el patio sin esperanza de volver a ser usada, y nos preguntamos: ¿cómo la llevaron hasta ahí?

Y ahí olvidé todo lo que continuaba, si es que continuaba dicho sueño.