martes, 30 de septiembre de 2014

30/9

Cada día que pasa es más tiempo que pierdo. La desesperación me invade. Y la tristeza de la certeza que me da mi estado me deprime. Deseo marcharme. Con tanta necesidad que me pesa. No quiero quedarme un rato más. Y la realización de que no puedo alejarme me pone de nervios. Es primera vez que me siento de esta manera. Es tanto que se siente mal incluso para mi apatrida corazón. Septiembre ha terminado y yo debería despertar de mis ensueños. Pero las manos me retienen el fondo del limbo. Lo que despierta es mi necesidad, mi desesperación por dejarlo todo atrás para ver si en la distancia puedo sentirlo de nuevo.

martes, 16 de septiembre de 2014

16/9

Extraño lo bonito, pero pienso en volver y sé que no es lo quiero. Entonces tengo que abrir los brazos, gritar a todo pulmón y dejarlo ir de una vez por todas. Pero hablar siempre es más fácil que actuar, como todas mis experiencias me han demostrado.

sábado, 13 de septiembre de 2014

El silencio

No vi la luz desvanecerse en sus ojos. Fue tan rápido, tan seco como el golpe. Un instante duró la despedida. Un instante para que se fuera para siempre. Silencio. Y poco a poco fue llegando el dolor. Y las lágrimas se agolparon en mis ojos cuando el tiempo se detuvo y corrí hasta su lado. El peso muerto de su cabeza sin vida en mis piernas. La vista borrosa por las lágrimas. Los segundos que duraran horas. El silencio. Su mirada pérdida que trataba de llevar hasta mí con mi voz ronca debido al dolor. Un instante bastó para alejarle de mí. Y la lluvia. No, no lluvia, seguían siendo mis lágrimas. Mi pecho vacío por la ausencia de su voz, de su respiración, de sus látidos, de su calidez que me abandonaba poco a poco.

jueves, 11 de septiembre de 2014