domingo, 28 de octubre de 2012

28/10

Supongo que debo dar gracias a Dios, por esas semanas. Por cada sonrisa que me sacaste. Por cada sonrojo. Por todo lo que sentí. Que finalmente tuve un amor de verano. Pero duele pensar, que acabó. ¿Acabó? Eso quisiera saber. ¿Alguna vez existió? ¿Alguna vez te importé? Bueno, no sé si alguna vez lo sabré. Pero a mí si me importó. Me cambiaste. Te quise y te quiero. Y no sé cómo voy a continuar con todo después de lo que dejaste en mi vida. Gracias Dios por haberme dejado querer y ser querida, aunque tal vez todo fuera una mentira. Me gustaría que no fuera acabado.

viernes, 26 de octubre de 2012

26/10

Te odio, porque a pesar de todo sigo esperando. Y no me deja seguir adelante. Y tanto que hay por delante. 

Tan pronto.

Yo solo quería quererte, quererte hasta que doliera y no pudiera hacerlo más. Pero no pensé que eso sería tan pronto. No pensé que esto se desvanecería tan pronto. No pensé que te marcharías de esta manera. Creí haber cambiado. Creí haber dejado de ser tan tonta. Y reciente, me entero que simplemente había sido más ilusa que nunca. ¿Cómo pasó? No me creía tan tonta como caer de esta manera. Nunca te creí de esas personas. Y de repente lo entiendo todo. Todo claro como el agua. Me encontré a mi misma rompiendo mi promesa, llorando bajo las letras de Taylor Swift. Entendiendo más que nunca lo que jamás había sentido. Viendo mi vida como una triste canción. Yo solo quería quererte. No me importaba nada más, incluso el dolor que sabía que a la larga me traería. Sin importarme que terminara llorando por el tiempo ido. Pero no pensé que todo sería tan pasajero, tan rápido, tan pronto. ¿Qué pasó? Yo confié como una boba. Para terminar siendo otra en un lista. Nunca te vi así.

sábado, 20 de octubre de 2012

20/10

Alguien por favor sáqueme de este mundo.

Quiero tanto llorar.

Oh, querido. Pareces estar en las buenas y en las malas. Quiero tanto llorar. Las primaveras se hundieron en un sombrío otoño. ¡Oh, cuánto he amado al otoño! Pero se ve tan gris y no marrón. Se ve triste y sin alegría. Todos sucumbimos. Y nos miramos unos a los otros tratando de encontrar la manera de subir a la superficie. Nos quedamos atrapados en este vacío. Se acabó todo. ¡Que horrible año! He roto un corazón, mientras el mío se rompe lentamente, mientras mis cesos dejan de funcionar, mientras mi vida se vuelve un completo caos. Quiero tanto llorar, pero el contexto no me deja. Quiero tanto poder apagar mi mente por un instante. Quisiera no tener miedo. No sentirme culpable. No sentir. Quisiera que nada fuera pasado. Nada tiene sentido. ¿Cómo ocurrió ésto? Oh, querido no sabes lo mal que me siento. Ver dos rostros, que no merecen ser lastimados. Sentirme Summer, cuando nunca quise ser como ella. Dos caminos, un solo caminante. Una decisión que dañará mucho. Oh, quiero tanto llorar.

viernes, 19 de octubre de 2012

19/10

El mejor regalo del mundo, para la peor persona del planeta. Eso es lo que soy. Y hoy todo se fue por el excusado. Soy una Summer. Que dolor me da todo esto.

lunes, 15 de octubre de 2012

There comes the fear.

Son como dos caminos unidos por mismo el destino, separados por una pared entre cada uno. Te vi al unirme al camino de la derecha, que era el que me correspondía. Te vi tomar el camino de la izquierda. Sonreíste al ver mi rostro. Y yo sonreí al ver el tuyo. Parece magia la vida algunas veces. Pero siempre la persigue el miedo y la incertidumbre. He avanzado por este camino con muchos ánimos y esperanzas. Viéndolo como si fuera uno de los deseos de año nuevo que cada vez pido al sonar la doce. Como si fueras la realidad soñada más hermosa de todas. El sueño que sigue estando cuando despierto. Pero ahí viene el miedo. Ahí viene el miedo otra vez. He visto tu rostro caminar junto al mío a través de pequeñas ventanillas que eventualmente aparecen en la pared que nos separa. Pero a veces no te veo. Y el miedo aparece, y dudo. ¿Estás realmente ahí? No dejo de preguntarme cuándo la pared desaparecerá. Cuándo nuestros caminos de unirán, como realmente debe ser. Una voz me dijo hace tiempo, ten paciencia. ¿Que lo bueno se hace esperar? Sí. Si esperé 17 años para que mi camino se uniera al de otro, una simple pared no lo me va a destruir y desanimar. Creo en ti, como creo en Dios. No me hace falta verte para saber que sigues a mi lado, avanzando conmigo.







¿Me he vuelto más cursi de lo normal o son ideas mías?

martes, 9 de octubre de 2012

9/10

Siempre quise ser una Eowyn. Una mujer luchadora, para nada resignada a los designios de la vida. Que no quería permanecer en un mundo de hombres guerreros. Donde ellos luchaban, morían e iban a la gloria como recuerdos. Ella no quería ser dejada atrás. No quería estar atrapada en una jaula como una muñeca, como una estatua de símbolo de perfección. Por eso huyó a la guerra para unirse a la lucha. Sin sentimientos que la preocuparan. Nunca quise ser una Susan Delgado. Que vivía una vida en una Baronía de la afiliación que se iba en la traición. Que estaba por entregar su vida, como sin importancia por las decisiones de su tía, a quien solo le importaba el dinero. Ella que vivía en la tristeza de una vida marginada por la pronta muerte de su padre. Ella que se enamoró y dejó de pensar en la guerra contra "El hombre bueno". Siempre quise ser una Eowyn que encontró a su Faramir al final de la guerra, y que se convertiría en Reina de un pueblo de guerreros. Con un alto renombre en la historia. Nunca quise ser una Susan que encontró a su Roland y por amor murió en la hoguera. 
Nunca quise que vieran a las mujeres como símbolo de debilidad por los sentimientos, o tal vez simplemente no quería que me vieran a mí así. Yo que siempre quise luchar en la guerra. Yo que no quiero experimentar lo que siento. Que mis sentimientos me alejen del dolor de la traición en la batalla, por simplemente concentrarse en lo que sienten por alguna persona. No quiero ser como Susan la débil que observaba por la ventana cómo Roland llevaba la guerra de la afiliación en sus manos y su amor al mismo tiempo; mientras ella sólo se concentraba en lo que sentía por él. Yo no quiero eso, quiero más. 

lunes, 8 de octubre de 2012

@hcapriles

"Querido, flaco. Gracias por las experiencias vividas en lo últimos meses. Me llenaste de esperanza y de amor por mi país como nunca antes alguien lo había hecho. Nací creyendo que no pertenecía a este lugar, y a pesar de todo aún lo creo. Dios me trajo a este país para que aprendiera a amar su voluntad y para que luchara por defender la integridad y valor de esta tierra, y para que después de ello persiguiera mis sueños fuera de aquí, pero para que nunca olvidara de dónde soy y a dónde realmente pertenezco. Tú, flaco, me lo mostraste. Y gracias a ti, ahora lucharé por mi tierra y por sus derechos, por su bienestar. Porque gracias a ti, descubrí que la amo como nadie. Gracias, flaco, gracias por luchar con nosotros y por nosotros todo este tiempo. Porque seré parte de esos 6 millones, de esos 6 millones que se duplicarán y lucharán por Venezuela, junto a ti y junto a nosotros. ¡Gracias, flaco, te quiero!"
Some will win, some will lose. Don't stop believing.
Forever yours, Azu.

8/10

Justo ahora, eres el único sentimiento real que tengo. Lo demás se resume a una total miseria y ganas sin fín de llorar. Me siento flaqueada. Sin ánimos. Medio muerta. Como un zombie que camina sin destino. Cómo de una manera vimos nuestro destino atado a un mal chiste ignorante. Siento que puedo caer en cualquier momento y llorar hasta deshidratarme. No siento mis ojos. Y mis píes se arrastran. Y aún así no dejo de perder la esperanza. La esperanza se debe a ti, a ti mi sentimiento real. Cuando pienso en tus palabras más allá de la tristeza que me embarga recordarlas; recuerdo que nuestra lucha no ha sido en vano, pués aún hay alguien que luchará con nosotros y por nosotros. Yo espero que nuestro destino no esté atado a este barranco por el que empezamos a caer. Me siento débil, cómo una hoja en pleno otoño. Siento y veo como todos nosotros y nuestros sueños se convirtieron en hojas también, que bailamos en el viento mientras caemos en nuestra misera. Pero hay esperanza. Nosotros somos la esperanza. En mi sueño muerto, el que vivo ahora trás este velo de tristeza, se me ocurren las más locas ideas. De tomar la escopeta y un taxi a miraflores, y disparar sin compasión en esa cabeza hueca; y después caer en el sueño eterno. Ver brillar la confusión del fin. Pero mis pensamientos cuerdos, no me abandonan completamente, hay un Dios y creo en él. Su tiempo es perfecto, y no caeremos en un juego de ignorantes. Dios ayúdanos a levantarnos.