Blogger, deberías odiarme por ser tan débil. Este último mes descubrí que las mujeres somos los seres más extraños de todos. Y, que a pesar de mis luchas, soy igual a todas. Decimos hasta nunca, y volvemos a nuestros vicios. No te alarmes, querido. Mi mente intentó su suicidio muchas veces, no lo soportaba más. Tengo muchas notas en recuerdo que preferiría no recordar. Notas que le dieron sentido a mis dolencias. Notas que me hicieron volver. Notas que me animaron a la debilidad. Notas que salvaron a mi mente. Querido, dí el paso que marcaba el final del camino. Mi vida ya no es tan angustiosa. Me encantaría mostrarte mis notas, pero solo serviría para reavivar el dolor pasado y que debería ser ajeno para mí. Querido mío, estoy viva. Estoy viva, y puedo seguir viviendo. No sé si hice y hago lo correcto, solo sé que estoy mejor ahora de lo que pude estar hace un mes atrás. Puedo mirar hacia delante y no preocuparme por lo que mi pasado piensa. Claro que aún flaqueo pero notarás que la felicidad que mis actos me produjeron me ayudaron a seguir y a afrontar cualquier decaída. Soy feliz porque puedo vivir con mis decisiones y no arrepentirme de ellas. He hecho lo correcto (aunque tanto dudé de ello) lo siento en mi corazón.