martes, 31 de diciembre de 2013

31/12

Estoy luchando para no derrumbarme a llorar en los brazos de alguien. Mis lágrimas no tienen consuelo, y no quiero agobiar a nadie más. Debo dejar que vivan lejos de mis miedos. Y llevar mi carga en paz.

lunes, 30 de diciembre de 2013

30/12

A veces me encantaría vivir sin estar pensando todo el tiempo en el futuro, y en las muertes que este desata. Es decir, me gustaría vivir.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Terminé House of Hades

El muy idiota nos deja lecciones. "No seas cruel con tus sentimientos". Lamentablemente, yo no tengo con qué ser cruel. "Hay un lugar para todos" "Nuestro destino nunca se equivoca". Me encantaría golpear a Riordan justo ahora. Golpearlo con mis sentimientos y nervios rotos.

viernes, 27 de diciembre de 2013

28/12

-Una chica que hace eso es una perra.

...

Bueno, la verdad siempre lo supe. Así que no debería estar sorprendida.

martes, 17 de diciembre de 2013

18/12

Allí estaba de pie. Me di cuenta de que no la había contemplando bien hasta que la vi limpiar desenfrenadamente sus lentes. Tan sola. La recordaba tal cual en mis recuerdos. Pero había cambiado. Para empezar no recordaba que usara lentes la última vez que la había visto. Pero había sido un año desde aquella vez. Desde que muy silenciosamente nos fueramos dicho adiós en aquel salón atestado de gente. Ella frunce el ceño y frunce los labios como siempre lo ha hecho. No ha cambiado tanto. Su cuerpo tiene la misma contextura de siempre. Pero se le nota diferente allí de pie ante estas personas. Se le nota la soledad en su presencia. Levanta la mirada hacia el mostrador. Quisiera saber qué está buscando. Apenas ha llegado y eso es lo que ha hecho. No ha dirigido ni un momento su mirada hacia la multitud que la ignora en sus asientos, absortos en sus conversaciones, en sus vidas. No se ha dignado a dirigir una mirada para buscarme. Y aunque quisiera preguntar por qué no lo ha hecho conozco la respuesta. Tiene miedo. Tiene miedo de no encontrarme aquí, de sentirse dejada, olvidada y plantada. Tiene miedo de encontrarme aquí y que después de todo tengamos que despedirnos nuevamente, quién sabe por cuánto tiempo. Tiene miedo de la incertidumbre que este encuentro genera. Me teme a mí y a lo que es ella a mi lado. Teme a ser feliz de nuevo y que todo le sea arrebatado, otra vez. Me propongo que tal vez debería irme, alejarnos de esto. Pero no puedo simplemente marcharne ahora que la he visto. Tan sola frente al mostrador. Ahora veo su indecisión en su postura. Puedo escuchar sus pensamientos debatirse en si debe salir huyendo o en si debe afrontar esa parte de ella que me llevé conmigo. Sé que puedo verla tomar una decisión y sin siquiera pensarlo estoy de pie pronunciando su nombre. Su nombre que siempre fue mi falta de aliento, el dulce néctar en mi boca y las púas en mi lengua el tiempo que estuve lejos. Ella se ha quedado inmovil como el resto del mundo a nuestro alrededor. La veo volverse poco a poco, dudando de cada movimiento. Entonces levanta su rostro hacia mí y veo sus ojos enterrados en los míos. Entonces todo mi cuerpo reacciona. Sí, así se sentía amarla.

jueves, 21 de noviembre de 2013

21/11

Se convirtió en alguien que me visita cada mañana, que me ve y se va. Cuando cierro los ojos ya no veo nada. Cuando cierro los ojos estoy otra vez en el borde. Se convirtió en un susurro. Se convirtió en silencio. Se convirtió en nada. Oh, mira las sombras bailar. Mira a mis fantasmas sonreír. Mira las luces en el cielo. Dime si me ves, grítame la histeria, abraza mis lágrimas, pero déjame ir. Se convirtió en cenizas, las lágrimas y los recuerdos. Salí a buscarles pero no sé si vuelva. Soy lo que soy, lo que fui y tal vez lo que nunca tus ojos vieron. Soy la que se convirtió de cenizas a alas. Soy quien se fue. Viste mi dolor. Le viste estrellarse a mi alrededor. El alma que desciende de las estrellas y las sombras. Las letras en desgracia bailando en el infinito. Las caricias pérdidas. Los besos de sueños abandonados en el suelo. Le viste sonreír cuando te amó, le viste llorar la soledad. ¿Me viste a mí? Promesas dejadas en libros. Sonrisas convertidas en muecas. Silencio. Vino a buscarme y se clavó en mi piel como mil espinas. Pero nunca volvió a ser el mismo. Recorrió las carreteras. Tu sombra se volvió su desesperación. Ya no me ve. Cierra los ojos y no hay nada. Nada. ¿Qué hay más allá de las historias? ¿Qué secretos oculta tu vieja foto? ¿Por qué viaja en el viento tu voz? Las huellas en la puerta delatan la presencia del pasado que no quiere irse. Las maletas llenas de cartas contemplan las horas que dejé. Los ojos del amor no perdonan mis pecados, no olvidan las espadas ni su mirada pérdida. Se convirtió en desesperación cada mañana. Se convirtió en mi abrigo y mi alimento. Se convirtió en mí. Y en nada.

viernes, 15 de noviembre de 2013

15/11

Querido Charlie,
Cuando te hablan de la universidad te hablan de un mundo diferente, de alcohol, drogas y fiestas, yo no he vivido nada de eso aún. O tal vez simplemente dependa de la carrera. Digamos que solo he visto libros y exámenes. No es que me sienta muy fuera de lugar, es casa. No te mienten sobre la universidad, yo me encontré allí, y me siento viva. Siempre me pregunté por qué mis amigas del colegio eran mis amigas. Siempre me pregunté por qué había siempre un sentimiento de vacío y error a mi alrededor. Pensar, Charlie, pensar. Encontrar gente que comparte tus pensamientos, sentirte bien en un lugar, ser entendido y no entender, no sentir que necesitas tratar para todos, sentirte libre y en el lugar. ¿Eso es la universidad? Esos son mis amigos universitarios. Pero no puedes romper viejas promesas, ni corazones latientes. No puedes escapar tan fácilmente, como siempre he hecho. Sentirte segura en los ojos de personas que no conoces. Sentirte segura con la persona a la que deberías temer. Olvidar sentimientos, revivirlos, no olvidarlos. Sentir la nada. Sentirlo todo. Trato de involucrarme, en serio Charlie. Simplemente, a veces siento que caigo. Me gustaría tenerte cerca amigo, la soledad empieza a afectarme, empieza a hacerme anhelar brazos que me rodeen, empieza a hacer malteadas en mi cabeza. Y sigo sin sentir nada. ¡No puedo! Lo pierdo otra vez, mi cerebro está allí maquinando lo bueno, lo malo, los sentimientos y negándome la experiencia. Te necesito, estoy volviendo a caer. A verlo todo tras el velo de una cámara. Pero estoy viva. No solo respirando. Sino viva. Triste y feliz al mismo tiempo.

Siempre tuya,
Azu.

domingo, 20 de octubre de 2013

20/10

-No, no puedes ver eso.
-Deja, Azucena, entre tú y yo no hay secretos.
*Me detuve en seco*
-¿No hay secretos?-pregunté con un hilo de voz.
*Él me miró comprendiendo el momento*
-A partir de este momento.
*Nos miramos durante de una centésima de segundo y seguimos discutiendo*

viernes, 18 de octubre de 2013

Percabeth.

Siempre está ese personaje que te enamora, pero más allá de todo, en algún punto de tu vida, encontrarás a la pareja que te encanta, enamora, rompe e inspira. Viria y Burdge la han hecho visible, a aquello que Rick Riordan creó para torturarnos, y enamorarnos. ¿Qué es amor sin dolor? Nada.



viernes, 11 de octubre de 2013

11/10

Sometimes and in some places, I feel lonely, I feel empty and then, I feel nothing.

sábado, 5 de octubre de 2013

Cory Monteith

Te odio. Te odio porque te fuiste. Te odio porque me haces extrañarte. Te odio porque me dejaste
cuando nunca fuiste mío. Te odio porque te quería sin saberlo y ya no estás. Te odio porque significaste mucho siendo nada. Te odio porque me duele tu ausencia. Te odio porque tu ausencia no debería dolerme y aún así lo hace. Te odio porque eras destino y ya no lo eres. Te odio porque ya no lo serás. Te odio porque no lo entiendo. Te odio, te odio pero solo por las lágrimas que me causas. Porque te quise aún sin saberlo y aun siendo imposible. Porque te llevaste mucho, de donde pensé no había nada.








domingo, 22 de septiembre de 2013

22/9

No quiero saber de su vida. Simplemente no quiero seguir lastimandome más. Yo solo, solo extraño lo que sentí y lo que fui, lo que había. Quisiera saber si él sabía que yo estaba encantada de conocerlo, y lo quería. Pero la historia acabó y yo tengo que entenderlo y dejarlo ir. Simplemente, no tendré algo así más. 

domingo, 8 de septiembre de 2013

8/9

Estoy muriendo. God, cómo odio esto de estar feliz y triste al mismo tiempo. Me da indigestión.

8/9

Querido Charlie,

Te escribo esto porque sé que de todas las personas, tú entenderás; y porque no intentarías acostarte con aquella persona en esa fiesta, aunque pudieras hacerlo. He estado intentando implicarme, tratando de crear esas historias que más adelante quiero compartir con amigos y contarle a los niños. Invadimos propiedad privada, aunque no tuviese cerca sabíamos que era así, pero eso no importa, no viene al caso. Quiero que sepas que no eres el único que divaga cuando va a contar algo. Déjame seguir. No sé si eso fue sentirse infinito, lo dudo mucho. Infinita me siento siempre que escucho Coldplay en el auto, o en mi cuarto o en algún lugar, y la música se adentra en mi piel. Muero por experimentar tu experiencia en el túnel. Sé que alguna vez podré y te contaré sobre ello. Pero ahora déjame continuar. Me sentí real y ficticia al mismo tiempo, como cuando estoy feliz y triste al mismo tiempo, aún no me has ayudado con eso por cierto. Bueno. Pude ver a Sam y Frodo, y a la Tierra Media, a Katniss, a Percy, a Kvothe, a Roland; los vi a todos y estuve con ellos. Fue real. Y luego, aparecí en mi propia historia. La magia salió de los libros, y la sentí en mi piel. Pude sentirme bien y en peligro al mismo tiempo. Aquel lugar lleno de cornisas y campos verdes se convirtió por un momento en mi versión del hotel Loto de las Vegas. Por un instante estuve tentada a no irme, porque allí había algo, algo que me llamaba a quedarme. Ya estoy en casa, querido amigo, pero aún siento la necesidad de salir en búsqueda de aquel sitio porque siento que se desvanece, que se va y no quiero que eso pase porque de alguna u otra manera de ese lugar pareciera que pendiera mi porvenir. ¿Acaso estoy loca querido amigo? ¿O existe la posibilidad de que todos esos mundos sean el mismo, y simplemente me estén llamando a ser parte entera de él? Me sentí real y ficticia. Tal vez sí me haya sentido infinita. Gracias por escucharme. 

Siempre tuya,
Azu.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Charlie

En el principio de todo él dijo, que no entendía cómo podía estar triste y feliz al mismo tiempo. Y desde ese instante supe que había alguien igual a mí.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Lo que escribes en medio del silencio.

Lamento tanto esto, sé que voy a herirte pero tengo que ser sincera al menos con alguien, y tienes que ser tú, nadie más. Lo siento.

Registro 1: "Ok, lo intenté y no puedo. Pero no quiero seguir retrasando esto. No sé si recuerdas que yo necesitaba hablar contigo, que no se pudo, que te fuiste lejos y que de repente ya yo no podía acercarme a ti. Necesito hablar contigo, pero la verdad es que no sé qué decirte. Quisiera entenderlo pero no puedo, por eso es que lo siento tanto. Ya no puedo siquiera acercarme a ti sin titubear. Necesito hablar contigo, necesito volver a hablar como antes cuando al menos yo era feliz. Nos extraño, lo que fuimos antes, mucho antes. Y quiero decírtelo mirándote a los ojos, enfrentándome a mis propias barreras."

Registro 2: "No quiero pedirte que volvamos a estar juntos, porque sé que simplemente volveré a decepcionarte. Una vez me enamoré de alguien, y lo dejé a un lado para quererte a ti. Luego me di cuenta que estaba rota y que no podía ser todo correctamente, que empecé a sentir nada y empecé a tragarme las cosas. Saber que te decepcioné es una de las penas más grandes que cargo, porque para ti lo quería todo y saber que te fallé, a ti... No me lo perdono. Yo simplemente quiero volver a mirarte a los ojos y sentir magia, como siempre. No quiero tener la cruz de que te decepcioné, quiero hacer bien las cosas y no lamentarme de por vida. Me cuesta mirarte y saber que no eres mío por mí, por mi causa, por mis problemas. Quiero pensar que tal vez algún día me arregle y que pueda ser tuya completamente. Que no te decepcione y te haga feliz. Soy una estúpida"

Registro 3: "Debo decirte que fuiste mi inspiración por años. Que te quise demasiado. Pero que estoy rota. Que me encontraste en el momento incorrecto. Que lamento tanto haberte decepcionado, pero que todo se escapó de mis manos. Que si hubiese sido antes todo habría sido tan distinto. Pero estoy rota. Y realmente lo siento tanto".

Registro 4: "Mi blog"



Hay más, simplemente no fui capaz de publicarlo. Me gustaría leerlo en persona, para por lo menos decir que fui valiente en algo.

4/9

No suelo hablar de él en mis conversaciones, cosa que sucede lo contrario si de hablar de algún otro amigo se trata. Incluso ha llegado a colación aquella persona que dejó de estar en mi vida como quisiera hace mucho. No hablo de él, no pregunto por él, he incluso hoy aún me cuesta decir su nombre. No me gusta hablar de él porque me recuerda quién realmente soy. Y la verdad, no me gusta recordarme.

¿Los sueños...?

Soñé que tomaba mi mano en sus manos otra vez. ¿Acaso estoy volviendo a ser yo misma o simplemente es mi subconsciente hablándome del deseo que tanto me atormenta ahora? Él me abrazó una vez más. Me besó y me sentí bien. Sentí que todo estaba bien de nuevo, que las cosas volvían a su lugar y que por fin podía volver a estar tranquila. Pero fue solo un sueño, la realidad sigue aquí atormentándome su ausencia.

4/9

Lloré mucho con mi último libro. Lloré porque lo entendía, porque no pensé que pudiese encontrar a otra persona que pensara como yo. Lloré sin saber por qué razón, simplemente porque lo sentía y era lo correcto. Lloré porque las lágrimas querían salir, porque las palabras las llamaban. Lloré porque me sentía infinita.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Lo he perdido todo

Lo he perdido todo. Ayer leía mis viejas entradas y en silencio mi mente y mi corazón lloraban. ¿A dónde diablos me fui? ¿Cuándo me quebré de esta manera? ¿Cuándo dejé de ser yo? ¿Cuándo me perdí? Leer todas aquellas palabras, la alegría, el llanto, las risas, las lágrimas, mi vida. Lo he perdido todo. Y lo tenía todo. ¿Ahora qué me queda? Dolor y confusión, eso, eso tengo. Y tristezas, deseos de volver y no poder. ¿Quién demonios soy? ¿Dónde está la verdadera yo? ¿Acaso murió?

sábado, 6 de julio de 2013

6/7

«Me siento en mi desdicha, me acuesto en mi miseria, vivo con la sonrisa y muero con su presencia»

lunes, 17 de junio de 2013

Nunca más.

Han sido 18 años de aventuras, ¿de aventuras? ¿A quién pretendo engañar? Han sido 18 años de perfección, de elegancia y conciencia. Tal como sueño que mis hijos vivan. ¿Errores? Además de momentos incómodos, eso es lo que me sobran. Pero ¿qué es esto hablo de perfección y de errores? La hija perfecta que se encarga de triunfar y ser ejemplo, y la estúpida que no piensa y comete errores a cada paso. Eso soy.
Ya nunca más viviré esto. Ser la hija perfecta (o tratar de lograrlo) fue el peor error que he cometido. Ya nada volverá.
Guardo en mi memoria cada momento, cada insignificante momento, valga la pena recordarlo o no. Siempre hay uno para hacerme sufrir y otro para regocijarme en el dolor. Hace tres años murió el muchacho del que me enamoré a primera vista, un amor insignificante pero hermoso. No valió de nada, y solo yo guardo el recuerdo. El mundo nunca lo conoció, yo no dejé que eso pasara. Solo han habido dos momentos como aquel en el que conocí al chico que murió. Y ambos dejaron dolor tras su rastro. En uno conocí el amor a primera vista, no creo que vuelva a vivirlo. Y el otro me mostró lo que en 17 años nunca pude vivir, una adolescencia desperdiciada solo por tratar ser la perfecta de mamá y papá. Ya nunca más volveré a sentirme de esa manera. Creo que ya no soy capaz de amar o de enamorarme. Perdí la inocencia de la adolescencia que me hacía querer amar a alguien. Conozco el final de todo desde hace un tiempo, y gracias a ello perdí la opción de poder olvidarme del futuro. Ya no importa lo que haga, simplemente ya no siento nada. Envidio a aquellos que se aman apasionadamente, pues me siento incapaz de poder hacerlo. Que lindo era sentirse enamorado. Que lindo era mirar a los ojos de la incertidumbre y dudar, sentir mariposas y ahogarte con las palabras. Como si final enamorarme fuera a valerme de algo. 
Ya nunca más volverá nada de lo que dejé atrás. Solo los recuerdos, los malditos recuerdos como dagas que me atraviesan siempre que intento olvidar. 

lunes, 3 de junio de 2013

3/6

Jamás había llorado tanto en una noche. Un fin de semana que cambio mucho. Un campobosco espectacular, Jesus Christ. Aunque el trabajo apenas empieza.

martes, 21 de mayo de 2013

I need to talk with someone that doesn't know me. Someone that doesn't judge me. And someone who be there to listen without any problem, and have any idea of how to help me...
I feel dead in his arms.

domingo, 19 de mayo de 2013

miércoles, 8 de mayo de 2013

8/5

Dear Lord.
Querido Blogger, no sé cuantas veces te he dicho la horrible persona que soy. Ya no sé si pueda llegar a cambiar alguna vez. Me derrumbo tan fácilmente y tú lo sabes. La mayoría de las veces no vale siquiera la pena contarte. Cariño, me alegra tenerte aún para desahogarme. Debo confesar que he tomado de la mano la incertidumbre, pero mi corazón grita y mi mente quiere aclamar lo correcto. Pero, ¿qué es lo correcto?

lunes, 15 de abril de 2013

15/4

Había estado esperando este día durante todo Abril. Había tenido la esperanza de que este día encontraría la inspiración que necesitaba. Ya no he vuelto a escribir. No he vuelto a sentir lo que sentía cada vez que abría el blog. No he tenido la necesidad de desahogarme. Pues parece que tragárselo es mejor que hacerlo público. Este es mi diario. Pero igual internet es peligroso, y los que me visitan deben estar aburridos de mi estúpida vida amorosa, mi fracaso como persona y mis desfallecimientos. Soy la tristeza olvidada, que no olvida su miseria. 
Hoy cumplo 18. Y la verdad, es que todo ánimo de celebrar se ha ido desvaneciendo a medida que se acercaba la fecha. No siento nada, blog. Eso me preocupa. 
Tengo noticias, desde ese 7 de Octubre he cambiado mucho. Soy política. Quizá no tanto, pero hago lo que la Azu que abrió este blog hablando de la soledad nunca haría. Estoy en la lucha. Y a partir de hoy soy legal para hacerlo. Dios me cuide ahora que me embarco a la guerra. La guerra de razones, para que no malinterpreten. Las armas reales las estoy guardando para el apocalípsis zombie. Y las únicas armas que tenemos hoy es nuestro cerebro, nuestra capacidad de analizar y de luchar por lo que creemos correcto. 

Sin más pues, otra entrada aburrida de una chica aburrida.

sábado, 9 de marzo de 2013

Notas.

Blogger, deberías odiarme por ser tan débil. Este último mes descubrí que las mujeres somos los seres más extraños de todos. Y, que a pesar de mis luchas, soy igual a todas. Decimos hasta nunca, y volvemos a nuestros vicios. No te alarmes, querido. Mi mente intentó su suicidio muchas veces, no lo soportaba más. Tengo muchas notas en recuerdo que preferiría no recordar. Notas que le dieron sentido a mis dolencias. Notas que me hicieron volver. Notas que me animaron a la debilidad. Notas que salvaron a mi mente. Querido, dí el paso que marcaba el final del camino. Mi vida ya no es tan angustiosa. Me encantaría mostrarte mis notas, pero solo serviría para reavivar el dolor pasado y que debería ser ajeno para mí. Querido mío, estoy viva. Estoy viva, y puedo seguir viviendo. No sé si hice y hago lo correcto, solo sé que estoy mejor ahora de lo que pude estar hace un mes atrás. Puedo mirar hacia delante y no preocuparme por lo que mi pasado piensa. Claro que aún flaqueo pero notarás que la felicidad que mis actos me produjeron me ayudaron a seguir y a afrontar cualquier decaída. Soy feliz porque puedo vivir con mis decisiones y no arrepentirme de ellas. He hecho lo correcto (aunque tanto dudé de ello) lo siento en mi corazón.

viernes, 8 de febrero de 2013

8/2/13

Até mis dedos, los cosí uno al lado del otro para poder evitar escribirle otra vez. Cerré ese capítulo, incluso hasta asesiné a una parte de mí. Como castigo le veo reflejado en cada rostro en mi camino. No creo que exista otra prueba más para demostrar mi entrega, mi olvido, a pesar de la soledad que me acompaña, no caeré en cualquier charco si he podido afrontarle a él, no hay nada más fuerte que logre hacerme más débil.

jueves, 31 de enero de 2013

No sé cómo llamarle. Brown eyes? ... 31/01/13

Le contemplé anhelante. Llevaba aproximadamente más de diez minutos contemplando el libro al final de la estantería. No me movía, simplemente le contemplaba. Le anhelaba, le quería, le admiraba. Pero no debía comprarlo, el dinero debía ser para otra cosa. Otra cosa de la cual me había olvidado para venir a plantarme  frente a la estantería a contemplarle.
De súbito, alcé la mirada, Allí frente a mí, a través de la estantería, entre los libros, había un par de ojos marrones contemplándome fijamente. No aparté la vista ni un segundo. Quedé como en trance mirándolos. ¿Acaso había expresado con palabras mi aprensión por el libro como para llamar la atención del joven que me miraba desde fuera del recinto de estanterías de libros? Estaba allí parado en la sección de materiales mirando a través de la estantería hasta mis ojos, hasta mis pensamientos, hasta mi alma. De pronto, tan repentinamente como había aparecido, se volvió a su izquierda y siguió caminando entre las estanterías de materiales. Me quedé mirándole fijamente, sin moverme, memorizando los pequeños rasgos que podía distinguir de su perfil, mientras se alejaba. Al cabo de unos minutos de soledad. Me agaché y tomé el libro entre mis manos, y salí disparada hasta la registradora a pocos pasos del recinto de estanterías de libros, dónde había estado hace unos segundos. Me dispuse a pagar mientras miraba a mi alrededor en busca del desconocido joven. No había pasado suficiente tiempo como para que se marchara, y si así fuera, desde mi sitio entre los libros debía haberlo visto salir. Le pregunté al único dependiente de la tienda por el joven. Y un tanto extrañado me contestó que yo había sido la única cliente en las últimas cuatro horas. Me entregó el libro, al cual abracé contra mi pecho y salí de allí.
No sentí miedo mientras salía de la tienda. No sentí horror al recordar los vívidos ojos marrones que me observaban. Simplemente sentí tristeza mientras me aferraba al libro, porque reconocía esos ojos.

miércoles, 9 de enero de 2013

Sometimes I hate myself.

Me odio. Y parece que no tengo cura. ¿Se supone que el principal instinto del hombre es la supervivencia? ¿Acaso eso se puede cambiar? ¿Acaso mi exceso de soledad y las influencias de mi familia influyen al cambio? Moriré sola, y si acaso mis hijos (si los tengo) irán al funeral. ¿Que empiezo el drama? Quizá tengan razón, quizá no. Tengo la mala costumbre de lastimar a los que quiero de abandonarlos. De ser una horrible persona. De no poder luchar contra ello. ¿Mi timidez acaso es el problema? ¿Un miedo a que rechacen mis ideas? ¿Que me lastimen con la verdad? Pero si he luchado por intentar oír siempre la verdad de mí, aunque duela aceptarla y cambiar. ¿He cambiado para peor siempre? ¿Hacia un ser encerrado en sí mismo tal como lo he visto en mi familia? ¿A un ser a la que la soledad no le molesta sino que parece su único amigo, amigo del éxito, el dinero y la sumisión de los sueños? Pero ahí no hay felicidad, si no compartes con alguien nunca habrá felicidad. Me odio por alejar a todos. Por alejarme incluso a mí misma. Por lastimar personas, amigos, hermanos. Me odio a veces.