Y ése ritmo demarca la sentencia de muerte de la canción. La creciente animación, la da mi corazón. Las olas de escalofríos, no son más que parte de la predicción. Si, me siento un poco nerviosa. Me siento nerviosa y no me puedo relajar. La experiencia de la música me acaricia la piel, me remueve, me enloquece y me mata poco a poco. Oh, los escalofríos en la piel. Su arma mortal que lastima como lo hace el paraíso. Muy frío, muy frío. Un frío que me quema, que me quema hasta las más fuertes neuronas. No te deprimas cuando escuches la sinfonía acabar; que de entre los abismos asaltará la magia que te hará llorar. Como un pasado olvidado, lo que nunca conociste volverá a ti. No, no los dejes que tomen el control. Y huye con la fuerza en el corazón.
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