Me odio. Y parece que no tengo cura. ¿Se supone que el principal instinto del hombre es la supervivencia? ¿Acaso eso se puede cambiar? ¿Acaso mi exceso de soledad y las influencias de mi familia influyen al cambio? Moriré sola, y si acaso mis hijos (si los tengo) irán al funeral. ¿Que empiezo el drama? Quizá tengan razón, quizá no. Tengo la mala costumbre de lastimar a los que quiero de abandonarlos. De ser una horrible persona. De no poder luchar contra ello. ¿Mi timidez acaso es el problema? ¿Un miedo a que rechacen mis ideas? ¿Que me lastimen con la verdad? Pero si he luchado por intentar oír siempre la verdad de mí, aunque duela aceptarla y cambiar. ¿He cambiado para peor siempre? ¿Hacia un ser encerrado en sí mismo tal como lo he visto en mi familia? ¿A un ser a la que la soledad no le molesta sino que parece su único amigo, amigo del éxito, el dinero y la sumisión de los sueños? Pero ahí no hay felicidad, si no compartes con alguien nunca habrá felicidad. Me odio por alejar a todos. Por alejarme incluso a mí misma. Por lastimar personas, amigos, hermanos. Me odio a veces.
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