sábado, 17 de enero de 2015

Bitácora de mis sueños.

La verdad no recuerdo bien cómo empezaba este sueño. Si era con el primer relato o con el segundo, o con aquel que me llenó de rabia y olvidé.
Tuve que dejar de escribir, ahora solo tengo un vago recuerdo...
Existe este mundo extraño, esta búsqueda extraña, me llevó a mí y a dos de mis amigos a ciertas islas. Una donde nos ayudaron y nos dieron dirección y un empujón. Y otra, que era el destino. La segunda isla, el destino, era una extremadamente pequeña isla con una sola población o varias pero ésta pequeña población era la que nos interesaba, no sé cómo iba. La aldea de unas 10 o 15 casas estaba abandonada, los habitantes la habían dejado por temor a algo, no sé si era un embrujo o algo así. Estaba esta cabaña (toda la población era de cabañas a orillas de la playa) la que causó el terror y la huida, allí teniamos que ir. Teníamos una llave y entramos. Era una especie de llave universal. Entramos y empezamos a recoger cosas que la gente había dejado. Y ya nos ibamos cuando, uno de mis amigos tomó un maniquí (para ser exacto un modelado de anatomía humana de abdomen, tórax y cabeza) para llevarlo con nosotros (nos sería muy útil) cuando este movió los ojos y huimos dándonos cuenta que eso era lo embrujado. Corrimos a nuestra moto (que de alguna manera nos trajo a través del mar) y esta vez, como solo cabían dos, me tocaba a mí caminar. Y el modelado nos seguía.
El segundo sueño, fue más corto. Yo estaba en mi cuarto a las dos de la mañana, creo que volvía de un lugar o tenía amistades a esa hora en casa. Cuando un amigo me llamó y me dijo que me llevaría en una cita en ese mismo momento. Que vendría y me sacaría por el balcón y nos iríamos. Que era cierto, que me arreglara y lo esperara. Y entonces así fue, me arreglé y esperé emocionada, solo para ser plantada. Y ser llamada al día siguiente para recibir una disculpa por la invitación de la noche anterior, que había sido producto de, no sé si era: locura, alcohol o sueño, o tal vez juntas, sólo sé que era un error que él me invitara a salir, pues era una locura tan solo imaginarse a él saliendo conmigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario