Solo quiero gritar y gritar... AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHH. ¡Qué arrechera tengooo!
So, the story goes this way...
Soy una malcriada y mal acostumbrada, que siempre le ha gustado ser el centro de atención (pero eso sí hay una parte de mí que lucha contra ello). Siempre me ha gustado que los hombres me admiren (no sé si es solo mi egocentrismo femenino o son secuelas de estudiar en un colegio de niñas y nunca interactuar con hombres, lo cual me hace esperar que todos se rindan ante mi). La canción del auto cantaba: yo también merezco ser feliz. Y afrontemoslo, el problema de todo (todo lo que publicado en el blog) es que nunca he podido aceptar que la gente deje de quererme. Por eso mis relaciones no funcionan, soy como un hombre promiscuo que con la mísera idea de compromiso y de entregarme a una sola persona me hace temblar de pavor). Aaah, cuanto me odio. Yo pedí amor, yo pedí inseguridad, yo pedí la caza (por decirlo de una manera), yo pedí celos, y miedos, y cariño. ¡Yo pedí sentir! Pero no pedí una historia tipo David otra vez. Ya sé cómo terminó eso. Yo quería un extraño, alguien que no me confundiera los sentimientos. Y la vida me ha dado todo lo contrario. Dios, quiero llorar. Todo está tan torcido. ¿Acaso no me puedo apagar? ¿Acaso no puede mi oso tomar vida y ser él los brazos que necesito? ¿Acaso no puedo tragarme esto como todo lo demás? ¿Acaso no me puedo enamorar de alguien más y dejar todo lo que siento pasar? FUCK IT. FUCK IT ALL. I HATE IT. I HATE IT ALL.
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