domingo, 18 de noviembre de 2012

18/11/12

Me siento atrapada, compadres. Fue realmente extraño ir caminando por la calle, completamente sola con lágrimas en los ojos. Hacía bastante que quería sentir esa soledad. Ese momento de caminar sola. Ese sentimiento de independencia. Hacía tanto que lo había perdido. El miedo. La angustia. La soledad. Hacía mucho que no lo sentía y lo ansiaba. Pero no de esta manera. Desde hace bastante que quería ir por ahí por mi cuenta, por mis pasos. Pero no había podido. No me habían dejado, por que estaba atrapada. Y lo sigo estando. No esperaba estar allí rodeada de la nada llorando por el camino, no así. Quería ser libre pero no así. No sintiéndome miserable con cada paso. No llorando mi angustia. Mi dolor. Y no lo disfruté. Y aquí sigo. Maldita soledad, te anhelo y te alejas. Te odio y me invades. Simplemente, me rompo. ¿Entienden? Estoy vuelta pedazos. Y no me puedo liberar de nada, ¿saben? Siento que fracasé. Se me empañan los ojos. Y ya no sé lo que estoy haciendo. ¡Estúpida adolescencia!, te odio si todo esto es tuyo. Ay, me duele tanto. Me hundo en la miseria. ¡Que bello mundo me rodea! Pero que roto está todo a mi alrededor. No me puedo liberar. Te has vuelto lo único que me escucha, lo único que me lee, lo único que me calma, blogger. No hay abrazos que me calmen, porque simplemente no hay brazos que me los ofrezcan. Me siento atrapada. Y sola.

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