miércoles, 4 de septiembre de 2013

4/9

No suelo hablar de él en mis conversaciones, cosa que sucede lo contrario si de hablar de algún otro amigo se trata. Incluso ha llegado a colación aquella persona que dejó de estar en mi vida como quisiera hace mucho. No hablo de él, no pregunto por él, he incluso hoy aún me cuesta decir su nombre. No me gusta hablar de él porque me recuerda quién realmente soy. Y la verdad, no me gusta recordarme.

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