En mitad de esa película me decidí, maté todos los demonios y las dudas. Por fin encontré a un muchacho que me agrada y que parece le agrado. ¿Por qué habría de negarme un poco de felicidad? Me lo he dicho un millón de veces, ha llegado la hora. Es tiempo de vivir y crear, es tiempo de hacer realidad mis pensamientos, mi manera del ver el mundo, ¿por qué negarme y decirme que no? ¿Por qué preocuparme por lo que los que están fuera de mi círculo puedan decir? Ya no tendría que estar sola en una sala viendo lo que añoro en la pantalla, podría vivirlo, así fuera por un corto infinito. Ya por fin he dado la espalda a fantasmas, he aceptado el pasado que no puede ser, pero no me he negado sentir y desear, de eso se trata vivir. Estoy limpia. Finalmente. Ahora solo queda armarme de valor y hablar.
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